¿Qué extraño verdad? Tanto tiempo deseando irme lejos de aquí, de este mi país que me ahoga y me reprime libertades que deberían existir, y sin embargo hoy me pregunto si realmente sobreviviría lejos de aquí , lejos del lugar que me ha hecho conocer a gente que nunca entenderé, pero también a gente , o más bien debería decir , a aquellas personas que adoro y por las que daría , toda mi vida, mi saber, y mis sueños. Creo que no es ningún secreto el hecho me sienta tan mal aquí, tan poco realizada, pero lo que no debo olvidar nunca es el hecho que yo siempre he sido yo con los que quiero, con vosotros que me habéis hecho feliz, lo más feliz que se puede ser aunque una se sienta tan ahogada entre estas montañas. Desearía , a veces , o más bien a menudo , estar en algún sitio donde nadie supiera quién soy , donde nadie conociera mi pasado , donde nadie planeara o imaginara mi futuro ni tan siquiera yo, un sitio donde nadie me juzgara por lo que soy y lo que no soy , simplemente aceptara quien quiero ser. Pero nunca me he parado a pensar tanto como hoy, que no necesito este sitio imaginario, como lo deseo tanto, porqué simplemente os tengo a vosotros, que se que queréis lo mejor para nuestra relación pero también para mi, igual que lo quiero yo para vosotros. Quizás deba disculparme por las numerosas veces que dije y supongo seguiré diciendo, que ya no quiero estar aquí, porqué esto significaría separarme de todos vosotros, y eso es exactamente lo que no quiero. Cada vez que me voy de viaje, quisiera no volver, pero también quisiera compartir experiencias de esas escapadas con la gente que quiero y que me ha hecho como soy, porqué si soy quién soy, es gracias a todos vosotros.
Ha habido un verano, un verano en mi vida que no olvidaré jamás. Un verano en el que me sentí libre, en el que me sentí simplemente bien. Supongo, o creo con gran firmeza que estaba bien porque estaba lejos de aquí, pero también sé que estaba así de bien, porque podía hablar con unas de las personas que quiero más en este mundo. Pero afortunadamente, tengo la suerte de que todavía hay más personas a las que les agradezco cada vez que están donde yo, para apoyarme, para decirme que no me abandonarán , que me abrazan cuando lo necesito , etc..
A mis viajes , algunos que me conocen , y diría que me conocen mucho , les llaman , la manera, o mejor dicho , mi manera de huir. Sí, huyo. Huyo del ahogo, huyo de mi misma porque me aterra no poder olvidar ciertos sentimientos presentes desde hace ya más de un año, huyo de todos aquellos conflictos y separaciones que nunca en mi vida hubiera imaginado aceptar, huyo simplemente de todo aquello que me hizo y sigue haciéndome llorar. Pero no por querer huir me siento más cobarde , porqué al fin y al cabo siempre acabo por volver. Espero que siempre tenga la suficiente fuerza como para volver.
No conozco exactamente el motivo de este “discurso”, pero sí sé que es lo que siento, y que si lo publico aquí, es porque espero que la gente de la que hablo, se reconozca : espero que siempre os haya demostrado lo bastante cuanto os quiero y lo mucho que me importáis.
P.D : Sí me iré lejos , pero nunca , nunca , os perderé de vista, porqué entonces no seria
yo :)